Civil Action (Acción Civil)
¿Que es más importante en una película, la historia o cómo está contada la historia?.
Bueno pues supongo que depende, pero a veces es muy importante el cómo está contada la historia, y creo que esta película es un claro ejemplo de ello.
Esta película trata de como un agobado de esos que nunca se quieren implicar en las hostoria de sus clientes y por tanto de éxito, coge un caso de unas familias de un pequeño pueblo, que han sufrido la muerte de varios adultos y niños supuestamente por la contaminación que una gran empresa filtró en las aguas del pueblo.
La historia es la típica historia del enfrentamiento legal entre un pequeño bufete de abogados contra una gran empresa, de los sentimientos del pueblo frente al egoismo de la empresa. Lo que quiero decir con todo esto es que a priori, la historia en sí es relativamente interesante, y que con estos mimbres se puede hacer tanto un telefilme de Domingo a las 4 de la tarde como una buena película como es Civil Action.
Para mi esta película es un buen ejemplo de buena dirección. Sin grandes alardes, las escenas estan cuidadas, un cara a cara de los abogados no es simplemente el diálogo, la cámara te muestra detalles, los gestos, expresiones ...
A parte de que Robert Duvall se llevo el Oscar al actor secundario, leyendo por ahi no parece que esta película esté excesivamente bien valorada, y no lo entiendo pues a mi, que tengo fama de poco indulgente para el cine, la película me gustó mucho y para mi no es una película cualquiera porque la historia está bien, pero sobre todo está bien el cómo se cuenta la historia.

1 Comments:
Estoy de acuerdo en parte: es cierto que el argumento no puede estar más manido y al mismo tiempo la forma de contarlo está muy perfeccionada, pero este guión tiene muchos detalles que en este tipo de películas nunca se contemplan; quiero decir que la historia también es buena.
Por ejemplo, me gustó mucho la contradicción moral del protagonista, al principio de vuelta de todo pero que va involucrándose, creyéndose David contra Goliat, cometiendo el error de no renunciar a su orgullo y al mismo tiempo viéndose obligado a ceder cada vez más.
El personaje de Robert Duval también encierra su moraleja: un tipo extraño, que participa en un sistema corrupto hasta la médula vacunado con una especie de autismo voluntario que le hace nadar entre la mierda y hacer que parezca que casi no le toca. Su aparente neutralidad moral en contraste con su humildad espartana le convierten en casi un diablo que no para de tentar al protagonista, llegando a lo que yo considero la cima de la película (la escena del billete de 20 dólares). La calaña de este personaje me recordó mucho al que interpretara William Hurt en "Al filo de la noticia".
En fin, esta peli da para mucho, y para los que no la valoran..., ellos se lo pierden.
Por último, no quisiera dejar de mencionar el excelente montaje.
Publicar un comentario
<< Home